Han habido discursos políticos que por alguna razón, y en diferentes momentos, he leído o escuchado, y se han quedado en mi memoria.Uno de ellos es, el último pronunciado por Salvador Allende, durante el golpe de estado.
Un discurso improvisado en un momento terriblemente difícil, pero qué contiene la fuerza y tranquilidad de las palabras, que sólo se puede tener cuando se tiene la certeza de lo que se piensa y se actúa en consecuencia.
“Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.”